En un contexto donde la producción agropecuaria enfrenta el desafío de responder al cambio climático, conservar la biodiversidad y sostener las economías rurales, el Agromonte se consolida como una propuesta que demuestra que producir y regenerar no son objetivos opuestos, sino procesos complementarios.
Desarrollado por Fundación Gran Chaco junto a comunidades rurales, técnicos, investigadores y productores, en el marco del proyecto Paisajes Futuros, el Agromonte propone una forma de producción inspirada en la agricultura sintrópica y en el funcionamiento de los ecosistemas naturales del Gran Chaco. Se trata de un sistema agroforestal dinámico que integra árboles, cultivos y biodiversidad para recuperar la fertilidad de los suelos, mejorar el uso del agua, diversificar la producción y fortalecer la resiliencia de los territorios.
Más que una técnica agrícola, el Agromonte representa un cambio de paradigma. Propone pasar de modelos basados en la simplificación y el uso intensivo de insumos hacia sistemas que trabajan con los procesos naturales, favoreciendo la cooperación entre especies, la sucesión ecológica y la regeneración permanente del paisaje.
Los resultados trascienden el plano ambiental. Estos sistemas permiten aumentar y diversificar la producción de alimentos, mejorar la economía familiar, reducir la dependencia de insumos externos, recuperar la salud del suelo y fortalecer los vínculos comunitarios alrededor de la producción. La regeneración ecológica se traduce también en regeneración social y económica para las familias rurales.
Una comunidad de aprendizaje para escalar el modelo
Con el objetivo de compartir experiencias, generar intercambio entre territorios y fortalecer las capacidades de quienes impulsan estos sistemas, Fundación Gran Chaco desarrolló el ciclo “Agromonte: Raíces de Innovación”, un espacio de formación que reunió a productores, técnicos, investigadores, docentes y organizaciones de distintos países de América Latina para compartir conocimientos y experiencias sobre agroforestería y agricultura sintrópica.
A lo largo del ciclo se abordaron distintas dimensiones del modelo productivo:
- Mauricio Tinari presentó una introducción al Agromonte y los fundamentos desarrollados en el manual.
- Sebastián Llano, de la Granja Educativa La Pituca, compartió la experiencia de integrar producción, educación y turismo mediante sistemas agroforestales.
- Salvador Federico Sánchez, José Samuel Pereira Menezes y Analía Noemí Ocampos, de la EFA Fortaleza Campesina, mostraron el Agromonte como herramienta pedagógica y productiva para la formación de técnicos en agroecología.
- Matías Bertone, de Monte Nativa, expuso sobre la agrofloresta como estrategia para fortalecer el arraigo y el legado cultural.
- Mauro Weber Rosito, de The Nature Conservancy, abordó la capacidad de adaptación de los sistemas agroforestales frente al cambio climático y los desafíos para escalar estas experiencias.
- Jorge Frías presentó el rol de los bioinsumos en los sistemas sintrópicos.
- Beatris Choque Martela compartió la experiencia de sistemas agroforestales dinámicos desarrollados en Alto Beni, Bolivia.
- Tatiana Rodríguez y Analía Uzcátegui reflexionaron sobre regenerar desde la diversidad, los aprendizajes, desafíos y oportunidades de la agroforestería en las economías campesinas de Colombia y Ecuador.
- Fernando Rebello profundizó en los desafíos de la agricultura sintrópica en ambientes semiáridos.
- Lady Bastra Vásquez compartió la experiencia de adaptación de elementos de la Selva Peruana a una micro selva en Corrientes capital como experiencia agroecológica familiar.
- Pio Pesce mostró las posibilidades de la agrofloresta para la producción de materiales destinados a la bioconstrucción.
- Andrea Ruffiner propuso una mirada hacia el futuro con la construcción de una red colaborativa de aprendizaje sintrópico para impulsar modelos regenerativos en territorios vivos.
Del conocimiento a la transformación territorial
El ciclo permitió conectar experiencias desarrolladas en el Gran Chaco, la Selva Paranaense, Bolivia, Colombia y Ecuador, demostrando que, aunque cada territorio presenta condiciones ecológicas y sociales particulares, los principios de la agricultura sintrópica ofrecen respuestas comunes para producir alimentos regenerando los ecosistemas y fortaleciendo las comunidades.
El Agromonte continúa consolidándose como una propuesta que integra producción, restauración ambiental y aprendizaje colectivo. Un modelo que no solo busca transformar parcelas productivas, sino también fortalecer capacidades, construir redes de intercambio y generar nuevas formas de habitar y producir en los territorios rurales.
Sobre Paisajes Futuros
Este proyecto en Argentina es implementado por The Nature Conservancy junto con los socios implementadores Fundación Gran Chaco y Fundación ProYungas y cuenta con el apoyo de la Iniciativa Climática Internacional (IKI). La IKI es una parte importante del compromiso internacional de financiación climática del Gobierno alemán. Desde 2022, la IKI es ejecutada por el Ministerio Federal de Economía y Acción por el Clima (BMWK) en estrecha colaboración con el Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza, Seguridad Nuclear y Protección de los Consumidores (BMUV) y el Ministerio Federal de Asuntos Exteriores (AA).