Fundación Gran Chaco y Argentina 1.5 realizaron en Resistencia un taller de presentación e intercambio sobre el testeo territorial de los Indicadores de Adaptación de Belém, con la participación de actores clave vinculados a la producción ganadera, las políticas públicas y la agenda climática. La iniciativa contó con el apoyo de Fundación Avina, IIFA y el Gobierno del Chaco.
Más de 50 personas participaron el 30 de septiembre, en Resistencia, del taller “Soluciones climáticas para la ganadería regenerativa”, un espacio de intercambio orientado a analizar los desafíos que enfrenta la producción ganadera chaqueña frente a la creciente variabilidad climática y las oportunidades para fortalecer su resiliencia.
La jornada fue organizada por Fundación Gran Chaco y Argentina 1.5, con el apoyo de Fundación Avina, IIFA y el Gobierno de la Provincia del Chaco, y reunió a representantes de organismos públicos, instituciones científicas y académicas, organizaciones de la sociedad civil, empresas, profesionales, productores y productoras.
Participaron referentes del Ministerio de la Producción y el Desarrollo Económico Sostenible, la Subsecretaría de Ambiente, la Dirección de Bosques y la Dirección de Suelo y Agua Rural, junto con representantes de INTA, CONICET, UNNE, IIFA, ACDI, Proyungas, Aves Argentinas y Alianza del Pastizal, entre otras instituciones. También estuvieron presentes productores, productoras, establecimientos ganaderos, consultores, asesores e integrantes de instituciones educativas.
La diversidad de actores permitió poner en común diferentes perspectivas sobre los impactos del cambio climático en el territorio y sobre las medidas necesarias para fortalecer los sistemas productivos.
Un taller para construir información desde el territorio
La jornada combinó instancias de presentación e intercambio con una metodología de trabajo participativa. Luego de abordar el escenario de emergencia climática y las medidas de adaptación para los sistemas ganaderos, los participantes se organizaron en tres mesas de trabajo para identificar los principales riesgos climáticos y sus impactos sobre la producción, además de analizar las medidas de adaptación, sus resultados y las formas en que actualmente se monitorean.
Las mesas trabajaron sobre sistemas de alerta temprana, REDD+, agua, manejo de pastizales y Manejo Integrado de Bosques con Ganadería (MBGI). El objetivo fue reconocer tanto los avances como las brechas y dificultades que existen para implementar y monitorear estas medidas en el territorio.
La dinámica permitió recuperar el conocimiento y la experiencia de quienes trabajan directamente en estos procesos y avanzar, desde allí, hacia una discusión sobre qué información se necesita para medir los resultados de las acciones de adaptación.

El testeo de los Indicadores de Adaptación de Belém
El taller se desarrolló en el marco del trabajo piloto impulsado por Argentina 1.5 y Fundación Gran Chaco, para testear territorialmente los Indicadores de Adaptación de Belém en el sector ganadero del Chaco.
Los indicadores forman parte de los instrumentos desarrollados para dar seguimiento a la Meta Global de Adaptación del Acuerdo de París. El proceso busca analizar en qué medida estas métricas pueden reflejar los riesgos, impactos y avances en materia de adaptación desde las realidades concretas de los territorios.
El trabajo toma como referencia el borrador del Plan Provincial de Respuesta al Cambio Climático y prioriza seis intervenciones: Manejo Integrado de Bosques con Ganadería, manejo sostenible de pastizales, sistemas de cosecha de agua, alertas tempranas participativas, regularización dominial y el programa jurisdiccional REDD+.
La metodología aplicada busca generar un intercambio de abajo hacia arriba: partir de los riesgos y las experiencias locales, identificar cómo se observan y miden los impactos de las medidas de adaptación y, posteriormente, analizar la pertinencia de los indicadores internacionales para ese contexto.
Adaptación y producción frente a un escenario climático desafiante
La necesidad de fortalecer estas herramientas se vincula con el impacto creciente de los eventos climáticos sobre el territorio chaqueño. Durante las últimas dos décadas, la provincia acumuló pérdidas superiores a USD 994 millones como consecuencia de emergencias asociadas al clima, afectando los activos productivos de los hogares rurales y las cadenas de valor locales.
Al mismo tiempo, las medidas de adaptación pueden generar oportunidades para mejorar la productividad. Los análisis territoriales señalan que optimizar el manejo de pastizales y sistemas ganaderos podría incrementar la eficiencia reproductiva del rodeo bovino, con un potencial de 725.650 terneros adicionales por año, sin necesidad de expandir la frontera agropecuaria mediante desmontes.
En este contexto, fortalecer la capacidad de medir los avances y resultados de las medidas de adaptación constituye un componente clave para mejorar la planificación y la toma de decisiones.
El taller permitió avanzar en este proceso a partir del diálogo entre actores con diferentes conocimientos, experiencias y responsabilidades en el territorio, generando nuevos insumos para continuar el testeo de los indicadores y profundizar una agenda de adaptación climática y ganadería regenerativa para el Chaco.
