Paisajes Futuros desarrolla experiencias de producción regenerativa en diez territorios de Salta, Formosa y Chaco, junto a comunidades campesinas e indígenas y organizaciones locales. Las iniciativas buscan fortalecer actividades productivas vinculadas al monte nativo y generar evidencia sobre prácticas que puedan replicarse en otros territorios del Gran Chaco.
En distintos territorios chaqueños, Fundación Gran Chaco, junto a The Nature Conservancy, desarrolla en el marco del proyecto Paisajes Futuros una estrategia orientada a promover modelos productivos regenerativos y fortalecer las capacidades de las comunidades para sostener sus medios de vida.
La iniciativa se implementa a través de Sitios Demostrativos, espacios donde las prácticas regenerativas se desarrollan en condiciones reales y se construyen de manera participativa junto a las comunidades, organizaciones locales y equipos técnicos que trabajan en cada territorio.
La experiencia alcanza diez sitios ubicados en las localidades de Lote 8, Las Lomitas, Vaca Perdida, Tatané (La Criolla) y El Quebracho, en Formosa; Miraflores, Nueva Pompeya y Fortín Lavalle, en Chaco; y Los Blancos y Los Baldes, en Salta.
En cada uno se trabaja a partir de un plan de intervención definido de manera participativa que combina acciones de mejoras de infraestructura y equipamiento, asistencia técnica, capacitación, intercambio de conocimientos y seguimiento de resultados, de acuerdo con las características productivas y ambientales de cada territorio.
El objetivo es concreto: fortalecer actividades que son centrales para las economías familiares y, al mismo tiempo, promover un manejo de los recursos naturales que favorezca la regeneración de los paisajes.
Producir y conservar como parte de una misma estrategia
El Gran Chaco es una de las regiones de mayor biodiversidad de la Argentina y, a la vez, un territorio donde numerosas familias campesinas e indígenas desarrollan actividades productivas estrechamente vinculadas al monte. La ganadería, la apicultura, la producción artesanal y el aprovechamiento de frutos y otros recursos forestales forman parte de sus medios de vida y de sus prácticas culturales.
La degradación de los ecosistemas, la presión sobre los recursos naturales y la creciente variabilidad climática plantean nuevos desafíos para la continuidad de estas actividades. En este contexto, Paisajes Futuros promueve el enfoque Regenerativo (R2A) como una manera de abordar de forma integrada las dimensiones productivas, ambientales y sociales del territorio.
Los Sitios Demostrativos permiten llevar ese enfoque a la práctica y evaluar cómo distintas estrategias pueden mejorar las condiciones de producción, recuperar recursos naturales y fortalecer la resiliencia de las comunidades.
Cuatro cadenas de valor, una mirada territorial
Las experiencias se desarrollan alrededor de cuatro cadenas de valor estratégicas. En cada una, las intervenciones responden a necesidades concretas y buscan aprovechar oportunidades que vinculen el desarrollo económico con la conservación del monte.
En las artesanías, el trabajo se concentra en asegurar la disponibilidad de materias primas como el chaguar, la palma de carandillo y especies utilizadas para obtener tintes naturales. La producción de plantines, los viveros y el enriquecimiento de áreas con especies nativas se complementan con capacitación y acompañamiento a las artesanas. La estrategia busca contribuir a la recuperación de estos recursos y sostener una actividad que, especialmente para las mujeres indígenas, tiene una fuerte dimensión económica y cultural.

Con la algarroba, el desafío está en fortalecer una cadena que parte de un recurso ancestral del bosque nativo. El manejo de los algarrobales se articula con mejoras en las plantas comunitarias y con equipamiento para la transformación del fruto. De esta manera, se busca aumentar el valor generado localmente y fortalecer las capacidades de las comunidades para gestionar y aprovechar de manera sostenible este recurso.
En la ganadería, las intervenciones apuntan a mejorar el manejo de los sistemas productivos y disminuir la presión sobre el monte. El ordenamiento de los predios, la planificación del pastoreo, las mejoras en el acceso al agua y el manejo del recurso forrajero permiten avanzar hacia sistemas más eficientes y preparados para enfrentar períodos de sequía y otros efectos de la variabilidad climática.
La apicultura representa, a su vez, una oportunidad para diversificar los ingresos familiares a partir de una actividad estrechamente relacionada con la biodiversidad del bosque. El fortalecimiento de apiarios, el mejoramiento del material biológico, la capacitación y la asistencia técnica buscan consolidar sistemas adaptados a las condiciones locales y fortalecer una actividad que contribuye a los procesos de polinización.
Lo que se aprende en cada sitio puede llegar más lejos
El carácter demostrativo de estas experiencias permite que cada intervención sea también una instancia de aprendizaje. Productores, comunidades, organizaciones y equipos técnicos participan de un proceso en el que las prácticas se implementan, se observan y se ajustan a partir de los resultados y de los conocimientos construidos en el territorio.
El seguimiento de indicadores productivos, ambientales, sociales y organizativos permite documentar estos procesos y generar evidencia sobre los resultados de las prácticas regenerativas y de las medidas de Adaptación basada en Ecosistemas (AbE).
Así, el propósito de los Sitios Demostrativos no se limita a mejorar las condiciones de producción en cada uno de los territorios donde se interviene. La experiencia busca generar conocimiento y evidencia que permitan identificar soluciones efectivas, fortalecer las capacidades locales y facilitar la adopción de prácticas regenerativas en otros territorios del Gran Chaco.
En este proceso, cada sitio aporta una experiencia particular, pero todos forman parte de una misma apuesta: demostrar que es posible fortalecer las economías locales mientras se recuperan los recursos naturales y se construyen territorios con mayor capacidad para afrontar los desafíos ambientales y climáticos del futuro.