Se organizaron y exportaron por primera vez carbón de premium a Valencia

El Consorcio Carbonero del Gran Chaco, una iniciativa innovadora que reúne a productores primarios, un centro de procesamiento, un exportador y un importador, ha logrado un hito histórico al exportar por primera vez carbón de quebracho blanco de primera calidad a Valencia, España. Este logro, respaldado por el apoyo técnico de la Fundación Gran Chaco y el proyecto Impacto Verde, marca un paso significativo hacia la construcción de una cadena de comercialización justa y sostenible.

El 10 de abril, un contenedor cargado con bolsas de rafia laminada de 15 kg de carbón de quebracho blanco de granulometría mayor a 50 mm, totalmente libre de polvo, llegó a su destino en Valencia. Este envío fue preparado con el objetivo de distribuir muestras a potenciales clientes en el mercado europeo, específicamente en el sector de restaurantes.

Detrás de esta hazaña se encuentra un esfuerzo colaborativo sin precedentes, donde cada actor se comprometió a cumplir responsablemente su etapa del trabajo. Víctor Hernández, de BIOCHACO SAS, la empresa exportadora, expresó su satisfacción: «De mi parte siento un gran orgullo, pues el carbón si bien es un commodity, éste embarque tiene identidad. Tiene la cara de Daniel, Vicente, Carlos, Adrián, Christian y de todos los integrantes del consorcio. Parece imposible, pero la unión de un grupo puede hacer posible que un producto regional pueda estar presente en una góndola a más de 12.000 km de distancia«.

Marcelo Navall, técnico forestal de la Fundación Gran Chaco, destacó la rapidez y eficiencia con la que se logró este primer envío: «Comenzamos a trabajar en esta iniciativa el 24 de enero, y apenas 4 meses después, ya logramos ponernos de acuerdo en el funcionamiento interno, decidir el producto que íbamos a enviar, distribuir colaborativamente los costos de armar el primer contenedor, todo el esfuerzo logístico de reunir, clasificar y embolsar el carbón, y finalmente completar la logística de flete, exportación y embarque internacional«.

Roberto Ferreyra, de Carbón Industrializado Sostenible, la empresa importadora española, resaltó la importancia de este enfoque colaborativo: «Desde nuestra empresa importamos carbón a España desde hace 14 años. Pero esta vez es distinto, comenzamos un trabajo en equipo muy diferente. Hay certeza de que se cumplen todos los requisitos para que de a poco el negocio crezca. Tener en este negocio la producción y la venta en un mismo grupo, ya Consorcio, es asegurar un buen futuro«.

Un aspecto clave de esta iniciativa es su compromiso con la sostenibilidad y el cumplimiento de los requisitos del Reglamento 1115/23 de la Unión Europea sobre producción libre de deforestación y degradación de bosques, que entrará en vigor en 2025. Según Navall, «Confiamos en que nuestro producto tiene la calidad y compromisos que nos van a ayudar a abrir un espacio en el mercado Europeo. El futuro ideal para mí es poder llegar a más productores, con una propuesta concreta de mejor negocio, asociado a compromisos de manejo regenerativo de sus montes«.

Los testimonios de los productores involucrados reflejan el entusiasmo y las expectativas generadas por esta iniciativa. Vicente Ledesma, de Carbonería Ledesma, expresó: «Gracias a Dios me tocó participar en este consorcio con personas responsables y honestas, que hoy en día eso es difícil conseguir, y trabajar para garantizar la sustentabilidad de nuestros pequeños productores y de los montes santiagueños«.

Jessica Cuellar y Adrián Perez, una familia de productores y comerciantes carboneros de Taco Pozo, destacaron: «Gracias a la intervención, respeto y confianza que el consorcio brindó a los asociados se pudo realizar este primer envío. Estamos de acuerdo con la política que maneja e implementa el consorcio, ya que es la manera que nosotros podamos ser sustentables en el tiempo, para los pequeños productores es una gran ayuda que todas las partes estén alineadas«.

Carlos Hienzen, productor y comercializador de carbón de Los Tigres, mencionó “hace años habíamos intentado hacer el esfuerzo de exportar, pero resultaba demasiado complejo y desconocido para el productor primario. Hoy con esta asociación de confianza, podemos hacer cada uno su trabajo, beneficiar a todo el grupo por hacerlo bien y ganar mejor por trabajar como socios y no simples proveedores”.

Christian Monti, productor y comercializador carbonero de Frías, expresó su emoción al ver cristalizado un sueño: «Como emprendedor, siento que esto es llegar al final del sueño que alguna vez fue un pensamiento. Espero que con este trabajo se plasme en los pequeños y medianos productores un cambio para una mejor y digna vida que desde sus comienzos se trabaja en extremas condiciones y dignifique semejante esfuerzo«.

Este primer envío al mercado europeo representa un paso crucial en la construcción de un canal de comercialización justo que permita que el carbón de calidad, libre de deforestación y degradación, producido por las familias que viven en los montes del Gran Chaco argentino, llegue a los mercados más exigentes. El Consorcio Carbonero del Gran Chaco está demostrando que la unión, la colaboración y el compromiso con la sostenibilidad pueden abrir nuevas oportunidades y generar un impacto positivo en las comunidades locales y el medio ambiente.